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Un día cualquiera y como sobrevivimos a ello…

febrero 4, 2011

Creo que la parte más difícil de mi maternidad  y de la de muchas mamis trabajadoras son las horas que pasamos sin nuestros bebés; aunque debo confesarlo… cuando estoy con Sofi también requiero un respiro.

Cuando regresé al trabajo, después de mi incapacidad hubo una compañera que me dijo… -Haaay!!! pero si tu estás como si nada, parece que no te duele haber dejado a tu niña!!! sobra decir que le dirigí una mirada de pistola con una sonrisa más que a fuerzas.  Al principio teníamos muy claro que Sofi iría a una guardería, estaba muy cerca de nuestros trabajos y mi jefe me había autorizado que cuando terminara el horario de la guardería podría traer a Sofi a la oficina, cuando se llegó la fecha la inscribimos y fuimos a su “adaptación”, pero no contabamos con que los servicios de dicha guardería no fueron de nuestro agrado; esa noche y con solo 2 días antes de regresar a trabajar hicimos nuestro plan B.

Plan B: Sofi se quedaría al cuidado de la familia de Migue, en una sola casa pero tendría varias personas que podrían cuidar de ella, finalmente en que lugar le podrían prestar toda la atención que requiere? y se podrían adaptar a nuestros horarios?.

Había leido alguna vez sobre las redes de apoyo y que son básicas para las mujeres y ahora lo compruebo, la tranquilidad que me da dejar a Sofi  en casa de su abue se refleja en mi trabajo; estoy tranquila de que cualquier cosa que necesite y esté en sus posibilidades proporcionarlo lo tendrá. Ahí Sofi tiene un montón de personas su Bisa… tías abuelas, tíos y tías en fin siempre hay alguien que puede acompañarla, sin su ayuda definitivamente todo sería mucho más complicado pero como es un día cualquiera?

Estamos de pie muy temprano, nos alistamos y salimos volados a casa de la Bisa, Migue se va al trabajo y yo me quedo 1 hr mas con mi niña, (hay días que solo la veo dormir y otros que se despierta y jugamos un poquito), voy al trabajo y volvemos por ella por la noche, convivimos unos minutos con la familia y vamos a casa, alistamos las cosas para el día siguiente, hacemos nuestra rutina de baño/dormir y pues todos a dormir. Ahorita que lo escribí sonó muy sencillo pero todas saben que hay cientos de detallitos que van haciendo que la noche se vaya haciendo chiquita chiquita :P, además no es por presumir pero hay días que salgo muy muy noche, literalmente llego de madrugada, eso hace que cada minuto que estamos juntos lo aprovechemos al máximo y la forma que tiene Sofi de aprovecharnos es pedir muchos muchos brazos y mucha mucha lechita de mami.

A mi parecer de los textos que he leido sobre “ser padres” los que tienen más lógica son los de Carlos González (lo citaré frecuentemente), así que en este fragmento encontré respuesta al comportamiento de Sofi:

Cómo recuperar lo perdido
Ofrézcale a su hijo todo el cariño, el contacto físico y la atención que pueda durante todo el tiempo que pueda, por las tardes y en los fines de semana. Acepte su conducta como normal, reconozca que sus llantos, protestas y exigencias no son “caprichos” ni indicios de malcriamiento, sino pruebas de amor.

Muchos bebés parecen iniciar espontánemente un programa de “reducción de daños”. Mientras su madre no está, se pasan casi todo el rato durmiendo y no comen nada o casi nada, ni siquiera aceptan la leche que su madre se sacó y les dejó en la nevera. Luego pasan la tarde y la noche en danza y enganchados a la teta. Es agotador, pero al mismo tiempo un gran consuelo para la madre, que piensa “es como si no me hubiera ido, no me echó de
menos porque estaba durmiendo”. Muchas madres que trabajan deciden meterse al niño en la cama por la noche; es la manera más fácil de satisfacer las necesidades de pecho y contacto de su hijo, y al mismo tiempo dormir lo suficiente para poder mantener la cordura. Recuerde, el meollo de la conducta de apego, lo que su hijo instintivamente necesita, es su presencia.

Y sí…. así vamos viviendo nuestro día a día… papás felices = beba feliz, para la siguiente ocasión les traeré otros fragmentos sobre como viven la angustia separación nuestros pequeños.

Lau.

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2 comentarios

  1. Yo acabo de volver a trabajar y por fortuna no iré todos los días, podré acomodar mis horaros según lo requiera Constanza y la familia.

    Otro punto a favor es que algunos días la puedo llevar conmigo, aunque la cosa se complica un poco porque no puedo avanzar tanto :S . Otros días se quedará con su papá y entonces yo acabaré mas rápido.

    Cuando ambos necesitamos salir, la beba se queda con la tía o la abuelita y aunque también se que esta en buenas manos, no dejo de sentir un hoyo en mi pecho.

    No puedo imaginar lo que sientes de dejarla tantas horas cada día.

    Un abrazo.


  2. Te comprendo muchísimo, de hecho cuando Sami tenía como tres meses en la guardería fue cuando decidí dejar de trabajar porque sólo la veía dormida, y de plano no aguanté.

    Qué bueno que la familia es tu gran red de apoyo. Un a raso, bonito puente!



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